lunes, septiembre 26, 2011

AL final toda la poesía era una burda mentira. Sólo emily dickinson tenía razón y poesía es ver el cielo de verano.
No queda otra que luchar por lo que no puede escribirse y sólo tantearse, entre las letras y sobretodo los silencios.

El amor es una mentira más grande. La conclusión es que hay que amarse libres, los unos a los otros y si no hay camino común tirar pa lante nunca para atrás.

Y me encuentro que todo el amor de antes, está medido por la justa estampa de la dialéctica romántica de las novelas y películas, canciones de guitarra y letras de mentira.

tendremos que reinventar el mundo, la poesía y el amor.

Un mundo dónde quepa esto que aún no sabemos que será, pero que tendrá que existir para salvarnos.