martes, febrero 14, 2012

Collage tres catorce y números primos







No sé guille qué contarte ni de qué de tanto. (En conclusión he aprendido lecciones insuperables a todos los niveles, aunque el examen sea altamente mediocre. )

Si no nos damos esas vueltas por la turba de Madrid ( su comuna, el guetto o la cuerda floja dónde coexisten malhechores y malnacidos), tendré que hacerte un collage de estos meses.

Madrid está llena de agujeros. Los hay en las calles, los más visibles. Los taparon con válvulas que llaman alcantarillas, pero sucede que a veces nada es suficiente a lo que emana del más arriba que cae más abajo y vuelve a la calle. El agua nunca pensó que iba a caminar tanto. Hay agujeros del alma, de esos que dicen los que escriben (y digo los porque el mundo literario y filosófico y político y médico está lleno de fal-s-os escribientes). De esos agujeros algo sabemos, no? porque nos pasamos la vida tapando unos y otros, intentando que casi todo se derrame sea en vómitos u otros fluidos, dejando el remanente de la pérdida para cuando ponen una peli mala y matan al niño negro.

Madrid es una ciudad de casas vacías. Una casa vacía es un agujero en otra casa. Un falta de cobijo que existe materialmente en otra calle. Tu posible vida bajo esas paredes, sacudiendo el mantel sobre las ajadas ventanas se reproduce por fantasmas, a veces políticos, en las casas vacías de Madrid.

Hay agujeros en las masas y en las botas de la policía, un dolor de que faltan mil para que dejemos de ser mártires para ser algo más serio que el simbolismo y belleza poética de david contra goliath.

Y cae ceniza en Atenas y el humo llena agujeros de miedo, para darnos a todxs el calor de la certeza, que será otra cosa y soplará el viento y nada más lejós de aquí, habrá una playa.

Imágenes extraídas de Diagonal, desahucio en Torrejón. Fotogracción.
Paralización del desahucio de Abdul en Parla. #sisepuede y #rodeabankia.
















"Let's organise the implacability of human dignity". Athens, February 10, 2012.

Contraelegía



Mi único tema es lo que ya no está

Y mi obsesión se llama lo perdido

Mi punzante estribillo es nunca más

Y sin embargo amo este cambio perpetuo

este variar segundo tras segundo

porque sin él lo que llamamos vida

sería de piedra.


gracias guille.


jueves, febrero 02, 2012

mayo

En Madrid es Mayo y luego lo veréis en unos años, mentiréis: yo estuve allí.